Sierra de las NievesSima Honda, El comienzo….A comienzos de los años 70 nuestro club se planteó iniciar como consecuencia de los rumores entre las gentes del lugar acerca de la existencia de una gran oquedad en la parte alta de la Sierra, concretamente en la zona de los “Hoyos del Pilar”, la exploración sistemática de esta zona con el fin de localizar “esa” gran oquedad, donde al tirar una piedra no se la escuchaba al golpear contra el suelo.
Transcurrieron dos años hasta dar con ella, nombrándola a partir de ese momento como “Sima Honda”. Su exploración supuso un verdadero reto tecnológico y deportivo, ya que la primera dificultad por superar se trataba de una gran vertical aérea de 136 m., lo que suponía para ese momento el uso de tornos de cable de acero y el montaje en superficie de una verdadera estructura de apoyo logístico. Su exploración fue meticulosamente planeada, esperándose como consecuencia de sus perspectivas iniciales una gran exploración. Pero la decepción no tardaría en llegar, ya que una vez descendido el impresionante primer pozo, nos dimos cuenta de que era sólo eso, un único pozo. Toda la infraestructura, la preparación previa, y el equipamiento comprado para la ocasión, resultaron en buena medida y aparentemente excesivos, ya que las perspectivas no alcanzaron ni mucho menos los planteamientos más moderados. Sin embargo y durante la realización de la campaña de exploración en Sima Honda, y como consecuencia de las prospecciones de búsqueda de los dos años anteriores, se localizaron un importante número de nuevas simas, cuya exploración en un principio se desestimó para no restar energías a la búsqueda de Sima Honda. La mayoría de estas nuevas simas presentaban conductos estrechos y colmatados de sedimentos, necesitando en algunos casos dedicarse a la penosa tarea de la desobstrucción para poder progresar. Una de esas incómodas y estrechas simas era Sima G.E.S.M. (TO-2), que adquirió el nombre del club antes de convertirse en un gran evento espeleológico y geológico, a consecuencia de ser una de las primeras simas que nuestro club descubría en la Sierra de las Nieves. Este buen presagio fue tomando forma durante la campaña de exploración de Sima Honda, ya que mientras los más curtidos espeleólogos exploraban el que por aquel entonces se convirtió en la mayor vertical andaluza descendida con torno mecánico con un pozo aéreo de 136 m., otro grupo de espeleólogos benjamines iban y venían en el más estricto de los anonimatos a coger furtivamente material del campamento, con la excusa de que exploraban varias simas al mismo tiempo.
Desde ese instante y durante los próximos años, la exploración de esta cavidad se convirtió en el objetivo prioritario de nuestro club y en un referente mundial que dio como resultado la exploración más apasionante que se haya vivido en nuestra comunidad desde entonces. La exploración de Sima G.E.S.M. fue para la espeleología Andaluza el mejor referente de cooperación entre clubes, ya que rápidamente trascendió del ámbito del nuestro club, para alcanzar una dimensión regional e incluso nacional. Se convirtió en un verdadero centro de alto rendimiento “in situ”, espeleólogos y técnicas se entrenaban y preparaban por y para la exploración que todos los veranos durante siete años consecutivos se organizaba en este punto de la geografía andaluza. Un hervidero de adaptaciones y nuevas soluciones a los problemas surgidos durante las prolongadas estancias en la sima, hacían brotar el ingenio, unido a la propia evolución que sufrieron las técnicas de progresión en aquella época, al pasar de la técnica de la “escala” a la “sólo cuerda”, fruto del contacto y cooperación con clubes catalanes muy próximos a los equipos franceses que las desarrollaron. El resultado fue la exploración de una sima que llegó tras siete años de expediciones a la increíble profundidad – 1.074 m. siendo instalada, explorada y topgrafiada por un equipo netamente nacional, logrando situar a Sima G.E.S.M. en el cuarto puesto del ranking mundial en aquellas fechas. Acabando su exploración en el año 1.978 en el Lago E.R.E. (sifón terminal de la sima). Dos años más tarde en 1.980 otra expedición organizada por nuestro club y con la participación de dos espeleobuceadores belgas, afrontamos el sifón terminal, constatando que no se trataba de una pequeña cubeta inundada que pudiera franquearse fácilmente y continuar la exploración tras ella, sino que se trataba de un gran sifón con 24 metros de fondo y al menos 150 metros de desarrollo, que no pudieron terminar de cruzar. Pasarían casi 10 años, hasta que los medios técnicos y la formación adecuada, nos hicieran plantear un nuevo intento de exploración en el sifón terminal de Sima G.E.S.M., fue en el año 1.989 cuando decidimos volver a intentarlo con una doble expedición, en esta ocasión exploraríamos dos sistemas subterráneos que en un principio se exploraron de manera independiente, pero que a raíz del trazado químico del año 1.989 entre el sifón terminal de Sima G.E.S.M. y el Sifón de Zarzalones .(otra cavidad inundada en el extremo de la sierra), se confirmó la conexión entre ambas, por lo que la exploración en la sierra dio un giro radical sobre las hipótesis anteriores, basadas en puntos de drenaje más próximos a la proyección topográfica de Sima G.E.S.M. Para acceder a ambos sistemas era necesaria la utilización de sofisticadas y costosas técnicas de espeleobuceo, después de cuatro meses de intensos preparativos y de importantes porteos de material, logramos tenerlo todo a punto para la esperada inmersión en el sifón terminal, sin embargo nadie contaba con la adversidad atmosférica. Mientras los buceadores y el equipo de apoyo descansaban el día antes de la inmersión en el vivac de – 1.000 m. una gran tromba de agua caía sobre la Sierra de las Nieves, en poco tiempo las consecuencias de aquella tromba de agua y barro sorprendió a equipos y hombres horas antes de la inmersión. La riada arrastró todo el material que con tanto esfuerzo fue colocado durante muchos meses atrás, haciendo que se perdiera parte de él y las esperanzas de bucear el sifón. Al año siguiente y con una mayor carga de trabajo retomamos la idea de volver a intentarlo, repusimos el material deteriorado y perdido, volvimos al sifón para recuperar el material abandonado el año anterior para subirlo a superficie, arreglarlo, cargarlo y volver a introducirlo, todo esto se realizó durante seis meses de trabajo intenso y por más de 40 espeleólogos venidos de diferentes puntos de Andalucía y de otras comunidades, para llegar finalmente al mes de Septiembre y volver a intentar el buceo del sifón terminal de Sima G.E.S.M. En esta ocasión si se pudo llevar a cabo la esperada inmersión, convirtiéndose el sifón de Sima G.E.S.M en el de mayor longitud del mundo con un desarrollo de 200 metros, y con un fondo máximo de 24 metros. Descubriéndose además una nueva galería aérea de amplias dimensiones que fue explorada por los dos espeleobuceadores, hasta un resalte que les impedía continuar. Fue también la primera vez que un equipo español buceaba un sifón a esta cota de profundidad en simas de más de mil metros. Aquel día se confirmó la continuidad de Sima G.E.S.M. tras el lago E.R.E. o sifón terminal, lo que en cierto modo confirmaba las tesis de geólogos antes de la inmersión. Este espectacular resultado nos abría y confirmaba la existencia de un gran cavernamiento aéreo aún por explorar, pero de difícil acceso y con un coste difícil de asumir.
Poco a poco se iban uniendo las piezas de un gran rompecabezas, que a su vez iba complicándose de cara a futuras exploraciones. Químicamente sabíamos que Sima G.E.S.M. y Zarzalones se comunicaban gracias al trazado del año 1.989, También constatamos a raíz de aquellas expediciones que el sifón terminal de Sima G.E.S.M. era superable y conectaba con galerías aéreas, lo que confirmaba la continuidad de esta gran sima, y por otro lado las correcciones realizadas en la proyección topográfica de Sima G.E.S.M. que inicialmente tomaba rumbo ………. pasando a una nueva orientación tras la revisión realizada a………. Sentaron las bases para empezar a pensar en un nuevo planteamiento, que ante las grandes dificultades técnicas y económicas, aconsejaban la búsqueda de otras soluciones.
Un nuevo Proyecto
Tras valorar todas las opciones para intentar volver a bucear el sifón de Sima G.E.S.M. y continuar su la exploración, decidimos iniciar una nuevo planteamiento de trabajo en la sierra, ya que el esfuerzo humano y económico para volver a bucear el mayor sifón del mundo a más de mil metros, hacía demasiado complicada la continuidad de las exploraciones por esa vía. El nuevo proyecto se cimentaba sobre la información obtenida durante los últimos años y proponía la búsqueda en superficie de un nuevo sistema subterráneo que conectara en un punto intermedio con ambos sistemas, (como un atajo, pero a gran escala). Para empezar a trabajar sobre este nuevo planteamiento, delimitamos una línea recta entre dos puntos, uno de ellos sería Sima G.E.S.M. y el otro punto sería el Sifón de Zarzalones. Sobre este eje de más de siete kilómetros de longitud, y al objeto de abarcar un área de mayor probabilidad, entre ambos puntos, se trazó un triángulo isósceles estando la proyección de Sima G.E.S.M. contenida en su base, convergiendo el vértice del citado triángulo en Zarzalones. Una vez preparada el gran área de búsqueda parcelamos el interior del triángulo en parcelas más pequeñas referenciadas sobre la geografía del terreno (arroyos, laderas, líneas de cumbre, etc.) al objeto de identificar, cuando anduviésemos en la sierra, la orografía de referencia, delimitándose lo que hoy conocemos como zonas de exploración 1,2,3,4,5 y 6 Un nuevo descubrimiento.
En el año 1.990 comenzaron las prospecciones sistemáticas en las zonas seleccionadas bajo estos nuevos planteamientos, aunque con el lógico escepticismo de un proyecto basado en hipótesis y en la esperanza de localizar un nuevo sistema subterráneo de gran envergadura, cuestión ya de por sí difícil en cualquier circunstancia, y aún más en nuestra comunidad, donde este tipo de sistemas apenas existen, aunque nuestra esperanza estaba fundamentada y respaldada por la existencia de la propia Sima G.E.S.M. y del Sifón de Zarzalones, y por toda la información obtenida en años anteriores. Durante el transcurso de unas prospecciones de superficie en la denominada zona 3, localizamos entre unas aulagas un pequeño agujero de apenas 15 centímetros de diámetro, su descubrimiento se produjo de manera fortuita al percibir un cambio de temperatura en el entorno (era verano) en formas de oleadas de aire frío y al escuchar el silbido del aire al pasar entre las aulagas. Rápidamente captó nuestra atención, dándonos cuenta desde el primer momento que se trataba de una corriente de aire realmente excepcional, hasta ese momento no conocíamos en todo el territorio andaluz ninguna cavidad que expulsara aire a esa velocidad y a tan baja temperatura entre 7 y 8 grados en pleno verano con respecto a las temperaturas del exterior, entorno a los 30 y 35 grados. Desde ese día se sucedieron las visitas para llevar a cabo la desobstrucción de la boca de entrada, machotas, barrones, generadores, fueron las herramientas de trabajo junto a máscaras y protectores faciales para protegernos de los impactos en la cara de las partículas que al desprenderse ascendían empujados por la fuerte corriente de aire. Poco a poco abrimos la entrada, para encontrarnos dos metros más abajo con otro paso impenetrable aún más complicado por la incómoda posición de trabajo. Superado este paso localizamos un pozo de apenas 5 metros en cuya base da acceso a un estrecho meandro que también hubo que forzar y desobstruir para poder pasar. Rápidamente alcanzamos la cota de -70 metros, pero aquí un nuevo y mucho más complicado paso estrecho nos volvía a impedir la progresión. Los intentos por forzarlo fueron muy numerosos y en condiciones realmente duras y difíciles, donde aplicamos todas las técnicas de desobstrucción conocidas a excepción del generador y el martillo neumático que tan buen resultado nos dio en los pasos superiores. Fue gracias a la colaboración de los compañeros del Karst de Sevilla y a las novedosas técnicas de desobstrucción que utilizaron, como el laminador finalmente dio acceso a un nuevo pozo con otro paso impenetrable en su base. Nuevamente los compañeros de Sevilla forzaron el paso y se descubrió un bello pozo de 30 metros con un curso activo en su base. A partir de aquí la exploración avanzó por meandros angostos y de muy difícil acceso en donde se acondicionaron varios puntos, ya no sólo durante la exploración, sino también en campañas posteriores.
Al inicio de la I Campaña de exploración realizada ese mismo año en la Sima del Aire, se descubrió una potente e intricada red de galerías que nos llevaron hasta un sifón a la cota de -640 metros, con un desarrollo por aquel entonces de 2.370 . Cada entrada a la sima se hacía más compleja, sucediéndose nuevos y espectaculares descubrimientos, necesitando cada vez más tiempo y dedicación. Todos estos descubrimientos obligaban ya a montar un vivac permanente a la cota de – 520 metros para hacer más cómoda lo que se preveía como una larga y compleja exploración. Las sucesivas campañas apenas añadieron más desnivel al logrado anteriormente, pero si sirvieron para ir topografiando y conociendo la compleja red que crecía en todas direcciones, hasta llegar hoy día a superar los 6.100 metros de desarrollo, con más de 70 galerías numeradas ofreciendo 34 de ellas posibilidades de exploración por algún punto.
Hoy día la Sima del Aire se ha convertido por derecho propio en el sistema subterráneo más complejo y espectacular de nuestra comunidad, no sólo por el descubrimiento en sí de un gran sistema subterráneo que irá creciendo con expediciones futuras, sino también por ser la primera vez en Andalucía que aparece un sistema mixto con un gran cavernamiento horizontal y vertical, adquiriendo una notable importancia en cada una de estas facetas, ya que hoy por hoy en la segunda por desnivel de Andalucía y la tercera por desarrollo de nuestra tierra. Por otro lado Zarzalones durante todo este periodo de tiempo y desde la conclusión de las campañas del año 1.990 ha ido creciendo a ritmo de la evolución tecnológica y de aplicación de nuevas técnicas en una actividad tan compleja y costosa como es el espeleobuceo, recordemos que si en el año 1.990 ya se llegó a un fondo de -62 metros con un desarrollo de unos 800 metros. Hoy día la exploración de punta se sitúa ya a -72 metros con más de 1200 metros de desarrollo todo ello cada vez más alejados de la boca y con un perfil de inmersión realmente difícil, lo que añade complejidad, a la ya difícil actividad del espeleobuceo . A tener en cuenta, es la exactitud lograda en la topografía obtenida, con un nivel de precisión muy por encima de lo exigido a una cavidad inundada, situándola como el mayor y más profundo sifón Andaluz y uno de los más destacados de nuestro País.
Continuidad de las exploraciones.Hoy día las exploraciones continúan en todos los frentes, incluida las prospecciones de superficie, de hecho nuevos descubrimientos confirman y alientan a seguir trabajando en esa dirección, como ha sido el caso de la recientemente descubierta Sima Prestá con -317 metros de profundidad que alberga serias perspectivas de continuidad, consiguiendo que en tan sólo un año se haya superado incluso la cota antes mencionada, a pesar de los grandes contratiempos que han supuesto en su exploración los meandros “Crítico” y “Sondeín”.
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